


La película tiene como protagonistas a un grupo de campesinos sublevados liderados por un médico, que abandona su carrera para "salvar la patria". Sin duda tiene ecos de Tierra y libertad. El reparto es irlandés: Cillian Murphy (le hemos visto hace muy poco en Desayuno en Plutón interpretando un personaje en las antípodas del doctor irlandés de Loach: mira aquí), Padraic Delaney, Liam Cunningham… y más actores a la altura de la historia, de la fotografía y del guión. Reconocemos en Loach a uno de los mejores directores de estos tiempos, tachado demasiado a menudo de trotskista sin tener en cuenta que, primero, es cineasta.
VIERNES DESDE LAS 19 HRS SÓLO CONSUMOCuando David por fin se da cuenta, después de los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona, que los stalinistas estan traicionando a la revolución, hace añicos su carnet del partido. Finalmente, cuando el POUM es declarado fuera de la ley - hay un vistazo al infame titular que aparece en el Daily Worker (diario comunista britanico) el 19 de Junio de 1937: Troskistas españoles con Franco -, la milicia de David es desbandada a la fuerza y su comandante es arrestado, seguramente para enfrentarse, como Andreu Nin (principal dirigente del POUM) a la tortura y a la muerte. Orwell (Capitulo 5) da un recordatorio oportuno de quienes eran los del POUM: "Los milicianos del POUM eran principalmente miembros de la CNT". Añade: "Durante los primeros dos meses de la guerra eran los anarquistas, mas que nadie, los que salvaron la situación, y mucho después sus milicias eran notablemente los mejores combatientes entre las fuerzas puramente españolas. A partir de Febrero de 1937 los anarquistas y el POUM podrían hasta cierto punto ser agrupados juntos".
CINE

A propósito de "Calle Santa fe"
Por Roberto Doveris.

El documental de Carmen Castillo exige ser leído como un proceso, un extenso viaje que hace la autora por los recovecos de la memoria y que paulatinamente va derivando hacia otros lugares diferentes, espacios narrativos en donde la historia política y cultural de un país se va delineando y entrelazando con una experiencia personal y compleja que invita a reflexionar. Es así como de la más profunda intimidad se pasa a la investigación documental, del material de archivo a la reflexión, desde una entrevista a una abierta declaración de principios, desde una exhaustiva revisión de hechos hasta el registro de las consecuencias que la misma realización audiovisual tiene sobre la directora, su entorno y sus entrevistados. Es esa pluralidad de modos, multiplicidad de líneas narrativas que se superponen y entrecruzan, el mayor logro de este documental, y al mismo tiempo, el riesgo de generar una sobrepoblación de voces y miradas que pueden llegar a jugar en contra en determinados momentos.
La historia de Castillo está fuertemente marcada por el asesinato de su esposo Miguel Enriquez, secretario general del MIR durante el gobierno de la Unidad Popular y más tarde en dictadura. Embarazada y en una escalofriante vulnerabilidad es enviada al exhilio y su vida adquiere un sentido completamente diferente. Es desde el recuerdo que comienza la penetrante voz de Carmen a intentar describir esa posición incierta en la que se mueve cualquier expatriado: sabor a desarraigo, un extrañamiento consigo misma y con su identidad, no saber si es aquella mujer que ve morir a su esposo con la cual se identifica o la Carmen del presente que se adentra en esta reconstrucción como una ausencia, como si no fuera ella ese cuerpo que vuelve de Francia para dirigir este documental. Es esa oposición pasado-presente la que se constituirá médula de la narración en ‘Calle Santa fe’, y es dentro de esa línea que lo primero que hará Carmen Castillo será ir a aquella casa en San Miguel en la que vivió oculta con su esposo y su hija durante un año. Intentando armar un indescifrable rompecabezas comenzará a hilar los detalles imborrables, pero difusos, de aquel 5 de octubre en el que allanan su hogar, asesinan a su esposo y la dejan malherida. Desangrándose por la explosión de una granada y casi inconciente, posee vagas imágenes de aquel enfrentamiento por lo que la reconstrucción se irá haciendo a través de los testimonios de vecinos que conviveron con ella su clandestinidad y que la auxiliaron en ese álgido momento. Puerta a puerta la directora buscará a aquellos rostros que no veía hace más de 30 años para hacer una recostrucción fragmentada de los hechos y así se va erigiendo comunitariamente un texto que posee varias voces y varias aristas del mismo hecho. En medio de la emoción del reencuentro van surgiendo pequeños atisbos de un sentimiento de hermandad muy fuerte que se explica por las historias de vida que han compartido un momento dado; gente de barrio, personas sencilla que logran traspasar el film con su calidez: inolvidable el caballero que llamó a la ambulancia para socorrer a Carmen, sin saberlo ella siquiera. Su explicación parece simple, pero es profundamente conmovedora: ‘hice lo que tenía que hacer, no más’.
El documental podría haberse quedado en ese micro relato, pero el espíritu inagotable y bastante obsesivo de la realizadora la empuja en una travesía titánica de unir y entrelazar su experiencia personal con la historia política del país. Sin duda ambas cosas están profundamente ligadas, los hechos que fueron puntualizando su vida son en cierta manera consecuencias de su actuar político y de sus decisiones como participante activa en el MIR, sin embargo la narración misma comienza a tener un nuevo matiz. Se trata de una profunda investigación histórica sobre cómo surge el MIR, cuáles fueron sus ideas y su funcionamiento, hacer un tratamiento visual con material de archivo que pueda dar cuenta de la realidad política y cultural de la época y del devenir temporal, es un agudo análisis de la vida en dictadura para quienes militaban en su coalición. Sin embargo muchas veces el tinte comienza a teñirse de partidista, el documental no sólo hace de esta dimensión histórica un referente para poder comprender mejor la situación de Carmen sino que se modifica como dispositivo y comienza otro documental completamente distinto que tiene que ver con las consideraciones políticas y con testimonios que avalan la situación de muchos otros militantes que, al igual que Carmen, se ven obligados a entrar en la clandestinidad en dictadura, son torturados y exhiliados a diferentes partes del mundo. El punto acá es tratar de comprender y reflexionar cómo es que se sobrevive a una situación así, no sólo en términos concretos sino también cómo sobrevive y muta una ideología sobre la revolución, que hoy en día puede sonar tan liviana y de poca contingencia. Es esa potencialidad reflexiva la que se rescata, pensar cómo un pensamiento de izquierda ha tenido que ir modificándose en el pasar del tiempo.
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